¿¿Enseñarles a pescar??

“No le des un pez a un pobre, enséñale a pescar”. Ése es el proverbio que suelen repetir los filántropos que pretenden redimir de la miseria a los habitantes del Tercer Mundo. Esta frase encierra un paternalismo muy peligroso, da a entender que los pobres carecen de conocimientos e iniciativa, y que nosotros podemos enseñarles el camino hacia el desarrollo económico. Desgraciadamente no lo podemos hacer.

Los funcionarios del Banco Mundial o los profesionales de las ONG´s no sabrían sobrevivir sin su VISA ORO. Resultaría inútil preguntarles qué debe hacer una campesina vietnamita para sobrevivir sin prostituir a sus hijas ni dejarlas morir de hambre. Nadie puede decirles si deben emigrar a la ciudad, seguir cultivando arroz o tener cinco hijos más. Nuestra tecnología no puede servirles de mucho, porque ha sido creada para países con abundancia de capital y mano de obra cualificada. Nuestros economistas ya fracasaron al intentar la planificación económica en Occidente, con mayor razón fracasarán al intentar planificar el desarrollo del Tercer Mundo.

Los pobres ya saben pescar, y nosotros tenemos muy poco que enseñarles en ese campo. El problema es que viven en un entorno institucional inseguro que ahoga su iniciativa. La propiedad privada de los pobres, su libertad económica y su seguridad jurídica no están garantizadas. Retomemos el ejemplo del proverbio. El pobre vive en una casa sin ningún título de propiedad fiable. No puede ponerla como garantía para pedir un préstamo y comprar una barca. Nadie le garantiza su derecho a pescar, en cualquier momento los funcionarios corruptos le pueden arrebatar su forma de vida o ponerle todo tipo de restricciones. Tampoco puede firmar contratos con clientes o proveedores, en caso de incumplimiento no hay un sistema de justicia que le ampare. Ni siquiera tiene acceso a monedas estables, sus ahorros pueden ser devorados por la inflación o robados por el Estado a través del sistema bancario.

La virtud de Mohammad Yunus consiste precisamente en comprender la importancia de la iniciativa privada para el desarrollo. Los pobres salen adelante por su propio trabajo y mantienen la obligación de devolver los créditos contraídos, con los intereses que se generan. Los microcréditos les permiten acceder al mercado de capitales y prosperar como cualquier otro empresario, ofreciendo cosas de valor en el mercado. Juventudes Liberales se complace por ver cómo este banquero recibe el reconocimiento de la comunidad internacional, con la concesión de un Premio Nobel.

Las instituciones propias del capitalismo también deben llegar a los pobres, y de esa forma ellos mismos encontrarán el camino del desarrollo. Sus propiedades deben ser protegidas, su libertad empresarial debe estar a salvo de arbitrariedades, deben tener acceso a una justicia no corrompida. Y así, ellos mismos encontrarán el camino de la prosperidad. Sobran los organismos internacionales, los planes de desarrollo y la hipertrofia de los estados en los países del Tercer Mundo.

El segundo elemento para vencer la pobreza es el fin del bloqueo proteccionista al que los países desarrollados someten a los subdesarrollados.

3 Responses to “¿¿Enseñarles a pescar??”

  1. Libertas Says:

    Buen post.
    Afianzar los derechos de propiedad es fundamental en los países pobres.
    Seguridad jurídica, propiedad y eliminación del proteccionismo a nivel internacional son imprescindibles para el crecimiento de estas naciones.

  2. acraciacosmopolita Says:

    Estoy deacuerdo con la idea. Y por supuesto, con el Nobel de la Paz

  3. Bufon Says:

    ¿Nobel de la Paz?
    Lo lógico sería el Nobel de economía.

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