800.000 ilegales
Zapatero ha reconocido la existencia de 800.000 inmigrantes ilegales en España.
Estas 800.000 personas podrían haberse quedado tranquilamente en su tierra. Fabricarían ropa en China, plantarían pimientos en Marruecos en lugar de en Almería y lo vendería en Europa.
Pero el proteccionismo europeo les impide ganarse la vida honradamente en su tierra.
Podrían estar contratados por empresarios españoles, tener un empleo normal, establecerse como autónomos. Pero nuestra Legislación de Extranjería cierra todas las puertas a la inmigración legal.
Mientras no se abran las fronteras al comercio y se permita que sea el mercado de trabajo, y no el estado, quien regule la inmigración no habrá solución posible.
Pero ni Zapatero ni sus colegas europeos se atreverán a enfrentarse al problema. ZP ofrecerá una regulación extraordinaria. Pero mantendrá la intención de contener la inmigración con policías y leyes. Las costas se volverán a llenar de cadáveres y los inmigrantes ilegales volverán a ser 800.000. Hasta que vuelva a haber otra regularización.























