
La organización terrorista ETA siempre ha tenido a la universidad en su punto de mira. Ha agredido tanto a los estudiantes como a los profesores que no ceden ante su chantaje, y no ha dudado en asesinar.
Algunas veces ETA actúa adoptando la forma de asociaciones juveniles legales, que ejercen de matones en el campus. Esta vez ha sido la organización matriz la que ha puesto una bomba.Afortunadamente no ha habido víctimas mortales, aunque diecisiete personas han resultado heridas.
Sólo nos queda condenar este intento de asesinato, solidarizarnos con las víctimas y pedir a la comunidad universitaria que reaccione con contundencia.























