Apoteosis ultra
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Resulta extraño que unos grupos que se consideran republicanos y de izquierdas conmemoren la Diada. El fin de la dinastía de los Austria en España y la abolición de privilegios feudales no parecen motivos de tristeza para los progresistas. Sin embargo la fantasía de los nacionalistas ha convertido una guerra dinástica que enfrentó también a los catalanes, en una lucha de liberación nacional un tanto anacrónica. Ni el mismo Marc Twain podría concebir un nacionalista en la corte del rey Carlos.
La Diada se ha convertido en la fiesta de los xenófobos violentos, como demuestra el hecho de que Ciutadans, el Partido Popular e incluso CiU hayan sufrido las embestidas de los partidarios modernos del Archiduque Carlos de Austria.
El presidente de la Generalitat también se sintió obligado a participar en la fiesta haciendo unas declaraciones equívocas, para alagar a los soberanistas.
Estamos convencidos de que ningún partido amante del progreso y la libertad puede participar en este espectáculo grotesco ¡Bien por Ciutadans!
























Septiembre 14th, 2007 at 20:13
¡Qué ridículo aparecía Joel Joan dando saltitos de maripuri animando a los separatistas a gritar “visca Catalunya”! Como reza el título del inigualable libro de Juan Antonio Rivera “Menos utopía y más libertad”. A ver si se aplican el cuento en Cataluña.
Septiembre 17th, 2007 at 22:35
DESMONTANDO EL MITO DE LA DIADA
El irracionalismo que surgió con el romanticismo alemán como reacción -nunca mejor dicho- contra la Ilustración y la Modernidad que posibilitaron la democracia, no ha dejado de recorrer Europa como un espectro mucho más firme y duradero que el periclitado comunismo de Marx.
El irracionalismo, asentado durante el siglo XIX en la derecha tradicionalista y clerical, arraigó también durante el siglo XX en buena parte de la izquierda a partir de cierto izquierdismo nietzscheano, del estructuralismo y de sus secuelas relativistas (Althusser, Derrida, Foucault et al), que han llevado a la izquierda por los senderos reaccionarios de los clérigos -sea el ayatolá, sea el Papa, sea el Dalai Lama- y de los nacionalistas.
Sustituyendo el Logos por el Mythos, la Verdad por la Entelequia, los reaccionarios de derechas y de izquierdas han arrastrado a las masas a las mayores desgracias colectivas, provocando verdaderos holocaustos en nombre de mitos tales como la raza, el proletariado, la nación étnico-cultural -que nada tiene que ver con el concepto ilustrado, político, de nación de ciudadanos-, etc. A su vez esos grandes mitos que arrastran a la turbamulta se construyen en el día a día a base de otros muchos mitos pequeños y medianos, de falacias, falsedades, ensueños, irrealidades, ficciones e invenciones.
Uno de los pequeños mitos que ayudan a sostener el gran mito de la nación catalana es el de la invasión de Cataluña por España con motivo de la derrota barcelonesa del 11 de Septiembre de 1914, que cualquier aficionado a la Historia de cualquier parte del mundo sabe que fue la derrota de la facción de los Austrias a mano de los Borbones en la guerra europea de Sucesión Española. Pues bien, la mayoría de la ciudadanía catalana, incluso sus elites más ilustradas, desconocen la auténtica historia.
Ciutadans hace un servicio a la Verdad histórica sobre el 11-S catalán en su página web específica arriba enlazada.