Contra la pena de muerte a Saddam

Si algo, ya no como liberales, sino como personas, hemos tenido claro desde que comenzó este viaje es que la libertad radica en la vida; que la vida en su esencia más elemental es la base de todo lo que entendemos como nuestro.

Entendemos nosotros que esa vida, es el valor más primario, el más irreductible, la realidad más radical que existe. Elegir vivir y defender la vida, dignificar cada segundo de aliento, sentir como decía Popper el sufrimiento como una llamada, un grito de auxilio: esto constituye la humanidad en la que creemos y confiamos, la que dormita y recién despierta.

Nadie puede negar la vida, nadie puede apretar el gatillo, punzar el cuerpo desnudo de otro o drenar la sangre de un pueblo entero. Nadie. Aún cuando el otro hubiera hecho eso mismo.

No a Saddam, No a la pena de muerte.

 

 

      

21 Responses to “Contra la pena de muerte a Saddam”

  1. Anónimo Says:

    No a la pena de muerte y SI a la cadena perpetua, y en este caso recluido, sin contacto con el exterior.

  2. acraciacosmopolita Says:

    30-40 años, son suficientes para olvidar cualquier conflico, cualquier Historia. La Historia no la realiza un sólo individuo, sino toda una Generación. Una justicia sin piedad no es justicia. Y la justicia sin jubilación no tiene piedad.

  3. Coase Says:

    Nadie tiene derecho a disponer de la vida de otra persona a menos de que la suya esté en peligro. ¿Hubierais defendido la no aplicación de la pena de muerte a Hitler o a Stalin? Existen atrocidades que no se olvidan en 30 años. Preguntarles a los judíos si han olvidado el Holocausto.

  4. Florecilla Silvestre Says:

    No estoy de acuerdo. Creo que la vida no es lo mas importante y tenemos suficientes guerras, constituciones, rebeliones, fugas … para probar lo contrario. Valores como la libertad, la amistad, el amor, el conocimiento … le dan valor a la vida y muchos han entregado la suya para protegerlos. A quienes hacen esto los consideramos héroes y no suicidas. Por una buena razón se discute sobre el aborto o la eutanasia. Por la misma que permitimos la venta de venenos como el tabaco: por que existen cosas que están por encima de la vida.

    Por favor, al oponernos a la pena de muerte no lo hagamos siguiéndole el juego a los progres. No pretendamos que todas las vidas valen lo mismo ni que son sagradas. La vida de esta bestia no vale la mitad que la de mi perro. Lo que creo que debemos discutir es qué hacer con su sangre: dejar que se le hiele en las venas dentro de una celda o regar con ella el árbol de la libertad. De su vida hay poco que hablar; no creo que valga una puta mierda.

  5. rojobilbao Says:

    (…)Nadie puede negar la vida, nadie puede apretar el gatillo, punzar el cuerpo desnudo de otro o drenar la sangre de un pueblo entero. Nadie. Aún cuando el otro hubiera hecho eso mismo.(…)

    Esta teoría debe ser justificada. O te basas en la religión o te basas en la “ley natural” o te basas en…

  6. acraciacosmopolita Says:

    Te basas en la legítima defensa

  7. acraciacosmopolita Says:

    En el derecho consensuado de los biennacidos

  8. acraciacosmopolita Says:

    Otro criterio es la razón, sentido, sentimiento, es el frente alos asesinos desde una inocencia q no esperaba sus juicios. Su dedicación: destruir la historia o el devenir de lavida. Ni conocen ni se quieren conocer así mismos. Por eso, no otros, sólo viven de justificación(es). carecen de principios. Todo vale: sus fines; ejerciendo la única religión q conocen: el crimen, la usurpación, la expoliación, el chantaje, la extorsión. El botón rojo lo aprietan ellos, la bomba átomica les pertenece. Son delicuentes de lesa humanidad, no conocen ni el principio ni el fin: sólo importan ellos mismos, ni eso…
    Paranoicos, psicópatas, racistas. no tienen nombre…

  9. acraciacosmopolita Says:

    El vacio, la goma, el lavado blanco, robado, de las acraciascosmopolitas, es otra de sus artimañas.

    No, no tienen límites ni nunca los tendrán. El mundo es global pero libre; diverso, así debe serlo. Dueña de una superficie, su única frontera legítima. Un corazón tierno y sólo invisible para los asesinos: el sagrado respeto al otro, el diferente. Una ciencia q de nuevo les es imposible de reconocer. dibujan al cuadro al otro, imponen una tabla rasa, su tabla rasa. Fascistas pero mediocres. La dictadura de la homogenidad es su ley, una ley q sólo es un grotesco garabato por qué no existe.

  10. acraciacosmopolita Says:

    De todas maneras siento si m he pasado. Yo tb salgo por las noches, y, aquí, tb se conocen muchos kinkis, amiguitos que les pertenecen…

  11. Kantor Says:

    Saddam debio ser ejecutado tras un proceso sumario por un tribunal militar como indica la convención de Ginebra.

    Que siga vivo es una verguenza para los Estados Unidos, y una traición a sus víctimas y a los hombre y mujeres que contribuyeron a derrocarlo.

    http://kantor-blog.blogspot.com/2005/12/la-expropiacin-de-la-justicia-penal.html

  12. Konrad Adenauer Says:

    Si empezamos a pedir cadenas perpetuas no quiero ni pensar la parte del herario público que se iría en mantener a vagos y a criminales.
    Como mal menor, excepcional, y desde mi liberalismo: pena de muerte sí.

  13. Anónimo Says:

    Si precisamente, yo considero que el Estado en lo que debe focalizarse es la justicia y el monopolio de la violencia, creo necesario tener un estado fuerte en ambos puntos, mientras la educación y la sanidad estarían a cargo de la sociedad civil y el sector privado.

    Me parece un poco “bestia” pensar únicamente en la cuestión monetaria de X individuo cuando estamos hablando de una persona, en consecuencia de una decisión moral de suma importancia.

    Además, por ejemplo los terroristas islámicos preferirían morir ejecutados por el Estado, convirtiéndose así en mártires de la causa. Cuando uno mata, sin pensarlo hace héroes, ¿o es que no hay ejemplos en la historia reciente que lo demuestren?

    Recordad que aquí no hablamos de la justicia equitativa de la que habla Kantor, hablamos del uso coactivo del Estado para matar a una persona.

    Me reitero, la solución es como se hace en Inglaterra y en Francia, la cadena perpetua.

    Un saludo liberal-anónimo

  14. Iracundo Says:

    Oye… ¿qué es eso de que no seamos hipócritas? Siguiendo ese razonamiento, si se nos dice que no podemos pedir la muerte de alguien porque no desearíamos nosotros morir, tampoco deberíamos pedir que los ladrones entrasen en prisión porque nosostros mismos en su lugar preferiríamos la impunidad. ¿Qué clase de bazofia intelectual es esa? ¿Qué clase de bosta europeísto-penalístico-estúpida es esa? Por el amor de Dios, un poco de responsabilidad y menos borlas y pompones.

    La muerte de Saddam Hussein es imperativa políticamente (catalizador de transición iraquí) para que sus partidarios dejen de matar y para que las familias que sufrieron bajo su régimen obtengan una cierta reparación de sus incomensurables agravios.

    Claro que debe matarse a los asesinos múltiples y claro que ha de matarse a los asesinos flagrantes. Tener al señor Hussein el resto de su vida en una prisión de alta seguridad entre apelación y apelación no sólo constituye una afrenta para los cientos de millares de sus víctimas sino que es un absurdo (coincido plenamente con Kantor). Siento ser tópico, ¿pero ustedes hubiesen defendido la cadena perpetua para Hitler?

    Bravo por las Juventudes Liberales, que lástima que no llegasen a tiempo de ser abogados defensores del inocente Pablo Escobar, ¿quién sabe? con su ayuda tal vez hubiese conseguido construírse una cárcel personal más digna. ¡IRRESPONSABLES!

    Salud y libre comercio

  15. acraciacosmopolita Says:

    La venganza no le sitúa en el otro lado de la balanza, donde se ponen las pesas; sino en el mismo polo del asesinato que no extingue. No existe libertad sin justicia. reconozca su iracundia, usted no cree en la legítima defensa.

  16. Sanzwich Says:

    Hola a todos. Creo que estamos mezclando dos cuestiones distintas. Por un lado, el sentido de la pena y, por el otro, la pena en sí.

    (En cuanto al sentido del castigo). Acraciacosmopolita, no sólo la legítima defensa es violencia admisible. También la sed de venganza es un sentimiento natural y legítimo, del cual no debe uno avergonzarse. Todos queremos dar la última torta. En sociedades civilizadas cedemos ese derecho de venganza al estado, el cual debe encauzarlo, “como tal”, para que se haga verdadera justicia. Ése debe ser el espíritu de la pena: retribuir, dar a cada cual lo que se merece. ¿Cuál debe ser, si no, en tu opinión? ¿Disuadir, prevenir, reinsertar socialmente…?

    (En cuanto a la pena en sí). Otra cosa es el tema de la pena de muerte. Desde luego, no cabe duda de que bajo un enfoque retribucionista, es una proposición de castigo perfectamente coherente.

    A pesar de esto, yo no soy partidario de ella. Sus defensores alegan que es un perfecto corolario para crímenes tales como el asesinato. Cierto. ¿Pero cuál es el perfecto corolario para un crimen como la violación? ¿Violar al violador? ¿Y el de un crimen como el robo? ¿Robar al ladrón?

    No. En mi opinión, para castigar los males que se causan a terceros lo más adecuado es establecer una tabla “abstracta” y “única” de castigo gradual. Y qué mejor tabla que la privación de libertad. Así, los crímenes más leves -un hurto, por ejemplo, supondrían unos meses en prisión, y los más graves -un asesinato- la máxima pena privativa de libertad: es decir, la reclusión a perpetuidad.

    La justificación de mi tesis es, pues, que la pretensión de un “perfecto” ojo por ojo o retribución es un fin irrealizable. Y perseguir tal fin da lugar a subjetividades, arbitrariedades y solapamientos de paradigmas punitivos; en definitiva, supone la desvirtuación del sistema penal.

    (De nuevo, en cuanto al sentido del castigo). Pero, insisto una vez más, Acraciacosmopolita, que el fin o espíritu de la pena debe ser encauzar el legítimo deseo de venganza del ofendido, dando a cada cual su merecido. De cualquier otra forma, las víctimas (al menos la mayoría) se sienten humilladas y defraudadas por la justicia; se envilecen al sentir que no ha habido una cesión de su poder de punición, sino una usurpación ilegítima del mismo por el estado. Y lo más grotesco del asunto, para favorecer al hijo de puta que les ha jodido la vida.

    Un saludo.

  17. Juventudes Liberales Says:

    Iracuando: ¿donde lees la palabra hipocresia?

  18. Iracundo Says:

    Al parecer se autocensuraron: lo celebro; porque en su primera versión de este post decían que era hipócrita el que deseaba una cosa para el resto y no para sí. Y eso, amigos, era un puro dislate.

  19. acraciacosmopolita Says:

    Bueno, al menos me has dado la camiseta.

  20. Dronte Says:

    Y es que es hipocresía proveerse de leyes que eliminan la pena capital, pero que a nivel internacional no se mueva un dedo en ese sentido.

    Igual que lo era, proveerse de sistemas democráticos, a la par, que financiar y ayudar a regímenes dictatoriales.

    Fingir que aqui respetamos la vida y rechazamos la pena de muerte, mientras consentimos indulgentes que en otros lugares se condené, es hipocresía.

  21. Dronte Says:

    * En otro lugares se condene a ella.

    Un saludo

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