Dilemas de los liberales

A nadie le amarga un dulce, y mucho menos si proviene de ÁLVARO VERMOET, un joven combativo que lucha por sus ideales en un medio hostil, en el mismo seno del sistema educativo. Compartimos buena parte de sus planteamientos y admiramos su valentía. Su condición liberal seguro que le causará más de un sinsabor en el Partido Popular. Agradecemos muy sinceramente el escrito que nos ha dirigido. Su apuesta por la libertad de voto  en temas “morales” abre un debate y una puerta a la colaboración real y sincera. ¿Una puerta abierta al alma libertaria?
 Durante estos años nuestras críticas al Partido Popular han sido duras e inmisericordes. En todos lo lugares donde ha gobernado hemos echado en falta un mayor compromiso con las ideas liberales. Nos ha preocupado la influencia de la moral conservadora, pero también la timidez para llevar a cabo reformas económicas como la liberalización de los servicios, la flexibilidad del mercado laboral, la libertad de horarios, la lucha contra el proteccionismo en la Unión Europea… Algunas medidas concretas nos escandalizan, como la inmersión lingüística que perpetra Matas en Baleares, calcada a la del nacionalismo catalán. Somos conscientes de que juzgamos desde una posición maximalista. No tenemos responsabilidades de gobierno, no hemos pretendido ganar las próximas elecciones y por eso no hemos tenido que hacer ninguna concesión táctica. Tampoco tenemos que halagar a los grupos de presión que deciden los resultados electorales. Hasta ahora hemos permanecido “puros”, ajenos a los partidos tradicionales y totalmente alejados del poder, pero existe un dilema que embarga a todos los liberales y que ahora afronta Juventudes Liberales. ¿Nos mantenemos inflexibles en nuestras convicciones maximalistas? ¿O tal vez adoptamos una estrategia posibilista y cambiamos lentamente la realidad? ¿Ha llegado el momento de poner en marcha estrategias de agregación electoral para dar un alma libertaria al centro derecha? ¿Al centro-izquierda? ¿Tomamos partido?
 
En estos momentos no existe ningún partido liberal en el panorama político, y resulta difícil organizarlo con alguna garantía de éxito. Por eso consideramos imprescindible que existan liberales que traten de influir en el área del centro-derecha o del centro-izquierda. Se encontrarán, sin duda, en minoría, con un estrecho margen de maniobra que puede variar según la coyuntura. En el Partido Popular los liberales tienen que compartir siglas y proyecto con conservadores, democristianos y socialdemócratas. En un sistema prácticamente bipartidista, tanto el PSOE como el PP se disputan al elector mediano, el centro político que garantiza la mayoría en las urnas. Por esa razón los proyectos y los argumentos de unos y otros se asemejan demasiado: un vago conservadurismo (prohibición de las drogas, mantenimiento de privilegios eclesiales…) y un socialismo demagógico (control político de la educación, sanidad, pensiones etc.). Por eso también son necesarias organizaciones políticas que no estén integradas en los grandes partidos. JJ.LL. pretende ser exactamente eso, una asociación independiente de los aparatos de los partidos tradicionales que pueda servir como altavoz y punto de encuentro entre radicales-liberales QUE DESARROLLAN SU COMPROMISO EN LOS DISTINTOS ÁMBITOS DE LA SOCIEDAD : EN LA UNIVERSIDAD, EN ASOCIACIONES PRO-DERECHOS HUMANOS, EN LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN. ¿Nuestra estrategia electoral? Radical, sustantiva de cambios. Liberal y realista.  

14 Responses to “Dilemas de los liberales”

  1. Carles Lombarte Says:

    En el escrito decis que no existe ningún partido liberal de ambito Nacional pero que yo sepa el Centro Democratico Liberal (Partido creado por la gente del CDS que no quiso entrar en el PP) es un partido de Corte Liberal que se basa en la Herencia de Adolfo Suarez.

  2. Bufon Says:

    El cdl es un partido de centro soporífero, moderadamente conservador y equilibradamente socialdemócrata. Un buen refugio para concejales de pueblo.
    Pero de liberalismo, nada.

  3. Juan Says:

    me cuesta creer que haya un sector socialdemócrata en el PP, acasó si puede que haya gobernantes de este partido que si hagan políticas propias de la socialdemocracia que no es lo mismo, el PSOe si que es socialdemócrata o socioliberal en su vertiente mas moderada.

  4. Lorelei Says:

    Los partidos políticos no van a arriesgar; si se quiere cambiar algo, debe partir del convencimiento de la sociedad. Entonces es muy importante la concienciación ciudadana de lo que se quiere hacer. Aquí es donde está la tarea de las asociaciones.

  5. JSM Says:

    Pues Matas es muy amigo de Espe.

  6. manuel Says:

    El CDS se entingüió y entró a formar parte del PP este año.

  7. acraciacosmopolita Says:

    El CDs, dónde

  8. Xavier Says:

    Bufon, en el PP hay una corriente socialdemócrata que viene de UCD, junto a conservadores, liberales, democristianos y, para qué negarlo, nacionalistas

    Carles Lombarte, herencia liberal de Adolfo Suárez, el ex-secretario general del Movimiento? Que fuera educado y se llevara bien con todos no le convierte en liberal. Creo yo. Además era del Opus, como gran parte de su familia, cosa que a mí no me escandaliza como a otros.

    Me hacen gracia algunos antipeperos que ponen como ejemplo de derecha moderna y liberal al PNV, a CiU, a Duran i Lleida, que a menudo echa pestes del “neoliberalismo”, o a Herrero de Miñón, que se autodefine como nacionalista (a lo Pat Buchanan, supongo)

  9. manuel Says:

    ¿Derecha moderna y liberal el PNV o CiU? Oir para creer: derechos de los territorios (¿?), nacionalismo, titubeos (por decirlo suavemente ) ante la barbarie terrorista, proteccionismo económico…
    En España es políticamente correcto meterse con el PP o la derecha y para eso sirven hasta los citados, considerados “derecha civilizada”. Por cierto, ¿por qué ese adjetivo? ¿nunca acompaña lo de “civilizado” a la izquierda?

  10. Xavier Says:

    Manuel, ayer en el debate a cinco de TV3 Artur Mas definió a CiU de centro-izquierda. Igual que hace un par de años Anasagasti y Arzalluz al PNV. Cataluña y País Vasco deben de ser los únicos países de Europa con una derecha por debajo del 20% de voto.

    Ahora el PP puede explicar por qué está tan solo :-)

  11. El Capitán Trueno Says:

    ANDALUCÍA: LA NECESIDAD DEL TERCER PARTIDO

    EL PP de Andalucía, siguiendo los pasos del “valencianista” Camps, está a punto de perpetrar otra puñalada a la España del 78, la primera España de la historia basada en un consenso entre las dos tradicionales Españas que nos hielan el corazón a tantos ciudadanos de bien.

    Si fue un error que el PP aceptara la “cláusula Camps” del Estatuto valenciano que significa generalizar la estampida del nacionalismo catalán hacia la confederación de los nuevos reinos de Taifas, parece que el PP de Andalucía, dirigido por el cristianodemócrata Arenas, está punto de pactar el nuevo estatuto andaluz con el PSOE de los hermanos Chaves, un engendro cantonalista que incluso permitiría colar de rondón, en el preámbulo y de manera indirecta al estilo catalán, lo de que Andalucía es una “realidad nacional” (sic).

    No nos debemos hacer ilusiones; el PP defiende la España unida porque su adversario ideológico ha establecido una alianza estratégica con los separatistas, pero parte de los miembros de las secciones regionales del PP pertenecen a las élites locales, sean catalanas, valencianas, andaluzas, gallegas o cualquiera otras, y siempre tendrán la tendencia a unir su fuerza a sus equivalentes que desde el PSOE y sus aliados nacionalistas propugnan también los feudos, las taifas, los “gobiernitos” que decía Azaña, para manejar a su capricho sus intereses localistas. Recordemos el “Pacto del Majestic”, el contubernio PP-CiU que ejecutó políticamente a Vidal-Quadras.

    Por eso es más necesario que nunca el nacimiento del tercer partido, ese partido de ámbito nacional de centro-izquierda, que defienda el ciudadanismo y el laicismo frente a una derecha localista y confesional como la del PP, y que promueva los valores progresistas y liberales de la Ilustración frente a una izquierda relativista y extremista como la del PSOE.

    Este partido tan necesario puede nacer el 1-N. Sólo hace falta que los ciudadanos de Cataluña que votaban hasta ahora al PP y que participan del alma liberal y universalista de la derecha abandonen al candidato localista y perrito faldero de CiU, Piqué, y se pasen a Ciutadans, el tercer partido, el partido del progresismo liberal, el partido que defiende que todos los ciudadanos españoles deben ser libres e iguales.

  12. Bufon Says:

    Y no olvidemos lo que está haciendo el PP balear, y su política de exclusión del español de la escuela pública.
    ¿Para qué queremos una Esquerra Republicana de Catalunya, si ya tenemos un PP vendido a la imposición nacionalista?

  13. El Capitán Trueno Says:

    PRESUPUESTOS: LA NECESIDAD DEL TERCER PARTIDO

    La aprobación en las Cortes de los Presupuestos Generales del Estado para el año próximo ha supuesto, como siempre que no ha habido mayoría absoluta, una nueva humillación para los ciudadanos españoles.

    Porque es lamentable desde el punto de vista democrático ver cómo el gobierno de turno, y esto lo han tenido que hacer tanto la UCD como el PSOE y el PP, ha logrado obtener los votos de la minorías nacionalistas gracias no a una mejora de los Presupuestos para todos los ciudadanos en la línea ideológica de quien apoya al gobierno, sino merced a la concesión de privilegios para una o varias comunidades autónomas y por tanto de la injusticia, iniquidad e insolidaridad para el resto de españoles.

    Cuando los privilegios localistas se han desatado en una carrera de “tonto el último” entre las diversas comunidades debido a la política de Zapatero de concesiones casi sin límite a las autonomías con partidos nacionalistas, resulta más evidente que nunca la necesidad del tercer partido.

    Un tercer partido nacional, entre la derecha nacionalista y confesional del PP y la izquierda relativista y cantonalista del PSOE, un tercer partido progresista a fuer de liberal, y liberal a fuer de progresista, un tercer partido que en el futuro pueda aportar sus votos en las Cortes Españolas a su derecha o a su izquierda, según quien tenga la minoría mayoritaria, pero en función de políticas ciudadanistas, que beneficien a todos los ciudadanos españoles y no a una pequeña porción de ellos -en perjuicio del resto- según vivan en un territorio u otro de España.

    El embrión de ese necesario tercer partido español ya existe, es Ciudadanos – Partido de la Ciudadanía, y puede nacer precisamente en una de las comunidades donde más se sufren las discriminaciones nacionalistas: Cataluña. Los ciudadanos catalanes tenemos la palabra, y con nuestro voto en las elecciones del 1-N podemos hacer de comadronas para tan feliz y tan necesario alumbramiento, necesario especialmente para el futuro de la libertad y de la igualdad de los ciudadanos españoles.

  14. JSM Says:

    ¿Para qué queremos una Esquerra Republicana de Catalunya, si ya tenemos un PP vendido a la imposición nacionalista?

    Tienes razón, Bufon. A Vidal-Quadras lo quitó de enmedio José María Aznar. Y conviene recordar la amistad personal y política de Esperanza Aguirre y Matas. Vaya tropa!

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