Ecos en la red/ Ciudadanos del País Vasco
La importancia de llamarse Iñaki (y apellidarse De Juana Chaos)
Mucho se está hablando de un psicópata llamado Iñaki de Juana Chaos desde que éste, a la sazón terrorista etarra con más de veinte crímenes a su espalda, se declarara en huelga de hambre al fracasar sus intentos de salir de prisión, donde cumplía condena por un delito de amenazas. Es preciso que remarquemos con la mayor precisión todos los datos que rodean al llamado “caso De Juana”, a fin de evitar malintencionados equívocos que tratan de introducir en el debate unos y otros. Por eso es indispensable comenzar señalando que De Juana estaba cumpliendo condena por un delito de amenazas no terroristas. Ciertamente, tal circunstancia nos lleva a una primera reflexión: ¿qué clase de justicia permite que un terrorista sanguinario orgulloso de sus crímenes cumpla menos de un año de prisión por cada uno de ellos?. Sin embargo, el debate no se ha situado en esos términos por lo que, de momento, dejemos a un lado esa preocupante constatación de la realidad de la Justicia española.
A finales de febrero de este mismo año, De Juana se estaba muriendo de hambre en un hospital madrileño al no haber visto atendida su demanda de liberación inmediata. Cabe dudar de la capacidad que pueda tener este personaje, imbuido en una espiral de odio al diferente y habiendo entregado su condición de ciudadano libre al de la “causa común” del asesinato político, para poder reflexionar por si mismo de manera libre. Sin embargo su decisión, fruto de su propio pensamiento o no, estaba tomada y era morir de hambre en un hospital. Una decisión así debe ser contestada por la sociedad haciendo al individuo que desea morir reflexionar sobre el sentido que tiene perder la vida, sin duda un bien supremo. Ni siquiera De Juana merece ser condenado a morir porque toda vida merece ser vivida, incluso en privación de libertad al haber violado la de otros segándoles la vida por opinar diferente. Sin embargo, no somos nadie para imponer por la fuerza a otra persona nuestra concepción de la vida ni sobre su sentido: si De Juana tenía tan poco aprecio por su vida como el que tuvo con sus víctimas, allá el. Debíamos evitar que muriera alimentándole con suero, tratándole de convencerle, reafirmándonos en nuestra compromiso con la vida…pero no impidiéndole tomar su decisión de morir. Para los que estamos a favor del derecho de cada persona a decidir sobre su propia vida (incluso su derecho a quitársela), resulta bastante hipócrita que, de entrada, ciudadanos que se sentían tan sensibilizados reviviendo el caso de Ramón Sampedro a través de la fenomenal película de Amenábar, impidan ahora a un individuo morir en un hospital como era su elección.
Pero lo peor, evidentemente, son las implicaciones y las dimensiones que alcanza el hecho de evitar que ejerza su derecho a decidir sobre su propia vida. El Gobierno evita que muera cediendo a un chantaje planteado por un recluso al Estado. Es accesorio que el reo sea etarra o no, esté condenado por amenazas o por asesinatos, o sea un traficante de drogas de escasa enjundia. Lo grave, y esto también conviene señalarlo porque el PP no se hubiera movilizado si el preso no se llamara Iñaki de Juana sino Juan Pérez, ladronzuelo habitual, no es que fuera un terrorista sino que el Estado de Derecho haya cedido. Cabe aquí recordar que uno de los pilares del Estado moderno y de la democracia es la confianza que los ciudadanos depositamos en los tres poderes (ejecutivo, legislativo y judicial) para que, de manera independiente, cumplan sus cometidos de acuerdo con la legalidad vigente. En este caso, el poder ejecutivo se ha situado por encima del bien y del mal tomando una decisión política sobre un preso que jamás hubiera tomado sobre ningún Juan Pérez, lo que atenta además contra la igualdad teórica de los ciudadanos ante la ley. Se añade así una nueva dimensión al ya de por si peligroso precedente de la aceptación de un chantaje; o me salgo con la mía, o mando matar. Ante este dilema ningún Estado democrático debe aceptar que alguien cumpla sus deseos sino hacer todo lo posible por evitar el anunciado crimen, protegiendo la vida y la libertad de los posibles objetivos y deteniendo a los compañeros de truculentas aventuras del chantajista ocasional.
Ciudadanos-Partido de la Ciudadanía toma al ciudadano como sujeto central de su acción política. Entonces, ¿porqué hablamos ahora de de De Juana?. Se empeña …
… (Seguir leyendo).
























Mayo 4th, 2007 at 1:29
- Pues sí. Porque la labor fundamental del estado es proteger la seguridad de los ciudadanos. Para eso la justificación del monopolio de la violencia. ¿Se justificará ese monopolio durante más tiempo?, ¿hasta cuándo?. Yo espero que dure para siempre y por eso es vital exigir al gobierno determinación contra los fascistas de todo cuño.
Mayo 4th, 2007 at 17:10
Hablando de ciudadanos vascos, me ha molestado esta frase de Savater: “El PSE no conduce a nada y el PP lo tiene difícil; urge en Euskadi un partido con ideas claras y coraje político”
A San Gil, Iturgaiz, Basagoiti y compañía se les puede criticar por todo menos por falta de ideas claras, coherencia y coraje. Si es porque el PP le da cierto asco político e ideológico que lo aclare pero que no nos venga con una obviedad que trágicamente lo es desde hace muchos años. Solo falta un ciudadano Rivera vasco que amenace con querellarse contra un diario que desvela su pasado en el PP.
Mayo 4th, 2007 at 18:16
- Bueno, yo supongo que Savater se refiera a la necesidad de que aparezca una fuerza política referente de la izquierda no nacionalista en Euskadi, ya que el PSE no está asumiendo ese rol.
Mayo 4th, 2007 at 18:37
Pues que lo diga. Con la última frase me refiería al episodio patético de la supuesta militancia de Albert Rivera en NNGG. No se si fue peor la reacción de Rivera o que el PPC lo utilizará contra él. Por eso digo que esa misma actitud hacia el PP en el País Vasco sería muy lamentable.
Mayo 5th, 2007 at 1:07
- He mandado un texto hace un rato y no ha salido. Me da pereza volverlo a escribir; así que, si sois tan amables, me gustaría que lo rescatarais.
Mayo 5th, 2007 at 7:13
Lo sentimos pero no nos consta en nuestra base de datos ningun comentario anterior, atentamente. JJLL.
Mayo 5th, 2007 at 15:34
- Bueno, en ese caso lo que quería decir es que creo que Savater busca rescatar a los votantes no nacionalistas y de izquierdas que ya no se sienten representados por el PSE y sólo lo están parcialmente por el PP. Por eso es necesario un desmarque de ambos partidos. Pero no quiere decir simplemente que el filósofo vasco se situe en un antipeperismo. Nunca ha sido un demagogo y siempre ha mostrado respeto y aprecio por los populares vascos en las circunstancias más duras. El pp debería de dejar a un lado ese permanente síntoma de victimismo de “nadie me quiere” , “todos me insultan” y “los que no están de acuerdo conmigo son unos liberticidas” del que hace gala constantemente.
Mayo 8th, 2007 at 0:51
Los seguidores del BULLDOG y NO somos prO estamos en
http://ellopezmurphista.blogspot.com
Argenlibre, seguidor de este blog. Disculpe si lo he molestado
Junio 24th, 2007 at 0:32
de todas formas, en Euskadi hay una asignatura pendiente en lo que a debate político se refiere: el debate derechas nacionalistas-izquierdas nacionalistas. Ahí, una vez se vislumbre más claramente un fin a ETA, se decidirá el futuro de Euskadi, porque aparecerá el enfrentamiento interno entre nacionalistas y surgirá un nuevo frente al que esas formaciones políticas no han hecho frente realmente hasta el momento. Será un momento de debilidad para el nacionalismo. Además, será un enfrentamiento sangriento, irreconciliable: posibilistas contra dogmáticos.