El problema es la intervención

Recomendamos la lectura del nuevo artÃculo de Sala i MartÃn:
Dicen que lo que separa la civilización de la anarquÃa son sólo siete comidas: la paz social sólo es posible cuando los ciudadanos tienen cubiertas las necesidades básicas y, cuando falla la comida, empieza la revolución. Esa dicha se está haciendo realidad estas últimas semanas en paÃses como HaitÃ, Kenya, Camboya, India o Vietnam, donde el encarecimiento de los alimentos está generando reacciones violentas.
¿Por qué suben los precios? Naturalmente Al Gore y sus seguidores se han apresurado a dar las culpas a las sequÃas y huracanes presuntamente causados por el cambio climático. Pero esa justificación es simplista e interesada ya que también están subiendo el petróleo, el carbón o el acero, y eso no tiene nada que ver con el clima.
























Mayo 30th, 2008 at 15:36
Es triste que sea un nacionalista catalán quien tenga que darnos clases de liberalismo. Ojalá Rosa DÃez dé en su partido una buena cosecha de liberales.
Mayo 30th, 2008 at 16:17
Si los independentistas catalanes fueran como él, yo me apuntaba al proyecto.
Mientras tengan a Mas y Carod Rovira en lugar de Jefferson, los liberales tienen que defender la libertad individual del peligro nacionalista.
Mayo 31st, 2008 at 0:54
Hola, soy el director de La Voz de Barcelona y me gustarÃa que algún responable de JJLL se pusiera en contacto conmigo. Os he dejado el mail en la casilla correspondiente.
Un saludo.
Mayo 31st, 2008 at 12:11
Muy intreesante el artÃculo porque sÃ, la conclusión es que el problema es la intervención, pero tampoco carga demagçogicamente con tra el uso de dinero público, ya que da varias ideas para usarlo, pero bien
Mayo 31st, 2008 at 21:40
No confundamos nacionalistas con independentistas. Estos ultimos son una minoria en Cataluña aunque, eso si, hablan como si fueran multitud. Eso es algo que les falta aprender: son pocos y tienen que comportarse como lo que son y aprender y aceptar lo que queire la mayoria.
Junio 1st, 2008 at 12:33
Pero a mà no me dan miedo los independentistas, sino los nacionalistas.