Franco, esa estatua

España está tatuada de calles en honor a infames, adornada por soldaditos asesinos y teóricos de la violencia, marcada de simbologías homicidas por toda su piel de piedra.

Y en esta España ciega y amnésica es una obligación democrática, una obligación cívica sacar la Historia de la trinchera política y exponerla (abierta, mestiza, franca) en los museos. Una obligación que nos lleve a un nuevo trenzado de las mimbres democráticas del país y articule una tercera España alejada tanto de la boina roja como del puño alzado.
Al fin y al cabo, la memoria está perdida y sólo nos queda la determinación de seguir juntos adelante.

5 Responses to “Franco, esa estatua”

  1. David Navarro Fernández Says:

    Estoy totalmente de acuerdo.

  2. JSM Says:

    Muy buen post. En fondo y forma. Siempre es grato saber que en España hay liberales y no “liberales”.

  3. Toledano Says:

    ¿Y qué hacemos con la estatua del Che Guevara que el ayuntamiento de Leganés ha puesto hace poco adornando la entrada de un teatro?

  4. Amador Says:

    Coincido con JSM.

    Se me ocurre que podrían poner todas las estatuas que quedan en un parque temático, en Quiebra Mítica, a ver si la rentabilizan, y el facherío “liberal” se puede montar su gguta del bakalao de San Lorenzo de El Escorial a Benidorm.

  5. Gabo Says:

    Pues como el post indica \”Una obligación que nos lleve a un nuevo trenzado de las mimbres democráticas del país y articule una tercera España alejada tanto de la boina roja como del puño alzado.\”

    Ni el che guevara, ni franco. Parece que siempre que menciona uno ha de referirse al otro para dejarlo claro.

    Amador tu último párrafo creo que sobra bastante…

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