La Gran Oportunidad del Continente (es)
Ecos en la red/ The Libel
Por Mauricio López - Costa Rica
América Latina vive hoy, nuevamente, bajo la amenaza del socialismo. A pesar de la caída del muro de Berlín, y el colapso de la Unión Soviética varios países de nuestro continente han caído una vez mas en la trampa del socialismo reciclado y han vuelto a tropezar con esa piedra macabra que promete progreso y reparte miseria. Gobiernos de izquierda, la mayoría de estos de corte populista amenazan la libertad de miles de latinoamericanos. Cuba, a merced de su octogenario comandante sigue siendo un bastión de un sistema moribundo. Ese sistema que degrada al ser humano, que le arrebata la iniciativa, que lo convierte en una cifra, en una boca que alimentar. Sin embargo Cuba ya no esta tan sola. Venezuela y Bolivia podrían pronto seguir su miserable camino ya que se encuentran a merced de líderes populistas que violentan cada día libertades fundamentales y avanzan proyectos socialistas que inevitablemente terminaran con sus pueblos hundidos en la miseria. Otros gobiernos socialistas mas moderados también presentan graves riesgos para aquellos que creemos en la Libertad, la propiedad privada y el estado de derecho. Dos gigantes del continente, Argentina y Brasil tienen gobiernos de corte socialista así como Uruguay, Perú, Ecuador y Nicaragua. México, el otro gigante del área y Costa Rica, su democracia mas antigua, estuvieron muy cerca de elegir presidentes populistas y demagogos. Si bien hay algunos casos de gobiernos un poco mas abiertos a las ideas liberales como Colombia, El Salvador y el mismo Costa Rica la situación del continente en general es preocupante. ¿Que debemos hacer en este contexto tan adverso?
Los jóvenes liberales de América latina y los del mundo entero tenemos la responsabilidad ineludible de involucrarnos activamente en nuestras sociedades. Es nuestro deber alzar la voz y buscar posiciones de liderazgo en diversos campos que nos permitan ejercer una influencia real para buscar una sociedad mas libre en el futuro. Ese es nuestro reto.
La coyuntura actual del continente nos presenta a los liberales y especialmente a los jóvenes liberales una oportunidad enorme. Es lógico pensar que después de esta nueva aventura socialista en Latinoamérica nuestros pueblos estarán hambrientos de libertad. Esta prediccion nos obliga a pensar en el futuro y a prepararnos a conciencia para estar listos cuando los vientos de la libertad vuelvan a soplar por nuestro continente.
La política es sin duda una de las ciencias y profesiones mas devaluadas de nuestro tiempo. Los interminables escándalos de corrupción, las incontables promesas sin cumplir y el despilfarro crónico de los fondos públicos hacen que nuestros pueblos vean a los políticos con escepticismo, desconfianza e incluso con odio. Esta realidad tiene dos consecuencias muy peligrosas. Primero debilita la institucionalidad de nuestros países al deslegitimar a la democracia como forma de gobierno y segundo, aleja a las personas exitosas y honorables de la función pública.
Los jóvenes del continente debemos entender que a pesar de las problemáticas mencionadas anteriormente la política sigue siendo la forma más directa y rápida de cambiar nuestras sociedades. Impulsar políticas públicas de esencia liberal, fomentar su discusión, y su presencia constante en la palestra política de nuestros países es fundamental.
En política no hay sillas vacías y si los liberales no hacemos un esfuerzo por ganar la mayor cantidad de espacios posibles los estadistas van a llenarlos y van a seguir empobreciéndonos y amenazando diariamente nuestras libertades individuales. Olvidémonos de una vez por todas de aquella frase ingenua de “yo no me meto en política”. Nuestra sociedad no permite tal emancipación ya que la política, es decir los políticos son quienes manejan, controlen y deciden los asuntos públicos. Son ellos quienes manejan parte de nuestro dinero, son ellos quienes establecen regulaciones al comercio y ellos los que dictan las normas de nuestra convivencia diaria. Es decir que no meterse en política es dejar que los demás decidan por vos. Por esta razón los jóvenes liberales debemos involucrarnos en política, leer sobre política y sobretodo buscar maneras de convencer a nuestros compatriotas de las ventajas del modelo liberal sobre cualquier otra ideología política.
Si, yo soy Liberal
Las mal llamadas “reformas liberales” que se dieron en Latinoamérica durante gran parte de la década de los 90 nos dejaron a los liberales un panorama político complicado. Sin embargo esto no puede desanimarnos en nuestra lucha, al contrario debemos de estar más activos y más valientes. Convencidos de que el sentido común nos respalda y que nuestras ideas derivaran sin duda en una sociedad más prospera debemos de asumir el liberalismo como nuestra forma de vida, una de un respeto absoluto por ese derecho que tenemos todos de decidir como vivir nuestra propia vida. Debemos ser desconfiados de nuestros gobernantes y sensibles ante las legislaciones que pretenden limitar nuestra libertad. Debemos estar en constante lucha y desde la política, la academia, la prensa o cualquier otro lugar de la sociedad debemos gritar: ¡Yo soy liberal!























