La Patria vuelve
Reseña de prensa/ La Vanguardia
Desde hace años, alrededor del 11 de septiembre, Catalunya suele vivir inmersa en un clima falsamente patriótico. Los polÃticos, con sus exaltadas declaraciones, contribuyen a crearlo, y algunos medios de comunicación, especialmente los que dependen de la Generalitat, lo amplifican hasta el paroxismo. El ciudadano medio, en su inmensa mayorÃa, no participa del ambiente y, sobre todo si hay puente, aprovecha para tomar el sol en alguna playa, pensando que quizás podÃa ser el último baño de la temporada. A los pocos dÃas, todo quedaba olvidado.
Hasta este año, nada semejante sucedÃa el 12 de octubre: ese dÃa era más el Pilar que la Hispanidad. La celebración oficial tenÃa tintes casi burocráticos: la recepción de rigor, algo de música militar y poco más. Algunos nostálgicos, poquÃsimos, agitaban banderas o iban al Valle de los CaÃdos. La inmensa mayorÃa de españoles, igual que los catalanes el 11 de septiembre, permanecÃan ajenos a las discretas conmemoraciones y se iban al campo o a la montaña, a buscar setas o, si coincidÃa con un puente, escapar por unos pocos dÃas a Praga o a las Canarias.
En fin, para la gente normal, lo único que importaba era que estos dos dÃas cayeran en puente. Pero todo lo malo se contagia. La exaltación nacionalista catalana ahora ya tiene paralelo en España: en estos dÃas el nacionalismo español se ha disparado otra vez y también cierta prensa y ciertos polÃticos nos quieren sumergir en un clima de exaltación nacionalista, en este caso, naturalmente, de nacionalismo español. El grotesco vÃdeo de Rajoy en pose de jefe del Estado ha sido la gota de mal gusto que ha colmado el vaso, ya muy lleno.
Vamos mal. Y la pendiente empezó hace ya algún tiempo. Quizás con el pacto de Lizarra, acaso con el plan Ibarretxe, puede ser con el Estatut, tal vez con el viaje de Carod a Perpignan. Quién sabe. Ha sido la respuesta españolista a los llamados nacionalismos periféricos. El fenómeno acción/reacción, los extremos se tocan, España se rompe: tremendo problema visceral del todo ajeno a la razón. Pero problema, no lo duden. Artificial, pero problema.
ParecÃa que la España constitucional habÃa superado para siempre los viejos demonios. Se habÃa cerrado un ciclo y empezaba otro. Estado de Derecho, democracia y Europa eran, a la vez, puntos de partida y llegada. Pero los errores se pagan. Desde hace un tiempo volvemos a mirar hacia atrás: la Iglesia, la nación, los Austrias, los Borbones, la guerra civil, la memoria histórica, la letra del himno nacional. En fin, la Patria en su peor sentido, en sus sentido peyorativo. Aquello que cuenta Juan Benet en sus memorias: “¿Verdad que cuando ves a un francés te da mucha rabia?â€, le preguntó el sargento de su compañÃa. “Pues esto es la Patriaâ€. Ojo: la Patria vuelve. Todos a tierra.
14 octubre 2007, , Francesc de Carreras
























Octubre 15th, 2007 at 17:08
Qué os parece que De Carreras defienda un referendum al estilo Quebec, cada quince años. No os perdais la cara de su amigo Alejo:
http://www.criterio.es/2007/10/francesc-de-carreras-para-este.html