LIBERALES EN LA COSTA / Crímenes y castigos

Las personas decentes ya no pueden ni cultivar su jardín en paz. Recientemente un vecino de Sant Joan de Labritja (Ibiza) ha sido condenado a un año de cárcel por un delito contra la salud pública, por plantar marihuana en su propiedad. El mismo nombre del delito resulta ridículo, ¿cómo afecta a la salud pública lo que un ciudadano haga en su casa? Este señor no vendía heroína adulterada, no distribuía cocaína ni veneno en forma de pastillas a los menores. Simplemente plantaba cáñamo para su consumo propio, dentro de los límites de su finca. ¿Con qué derecho irrumpe el Estado en ella? Resulta incomprensible que las fuerzas policiales y los jueces estén obligados a vigilar las aficiones botánicas de la gente de orden, con el trabajo que deben tener. Los gobernantes deberían dedicarse a defender la propiedad, la vida y las libertades de los individuos, y no a inmiscuirse en su vida privada.
El gobierno socialista ha demostrado su incapacidad para cumplir ese cometido. Los criminales internacionales han descubierto que España es un paraíso para los delitos especialmente violentos, como el robo de casas a punta de pistola, con sus propietarios dentro. Las bandas juveniles de nazis, batasunos o latin kings ejercen en la calle y en los estadios de fútbol la autoridad abandonada por el Estado. Los ocupas usurpan impunemente las viviendas a sus dueños, con la complicidad de la ley. Las administraciones criminalizan a los propietarios, incluso la Generalitat de Catalunya pretende institucionalizar la “okupación”. La justicia es lenta y cara, tanto que muchos renuncian a recurrir a ella y se resignan. Los medios con los que cuenta en algunos casos son tercermundistas, como muy bien saben los asiduos a los juzgados de Ibiza. Los sueldos de la Policía Nacional y la Guardia Civil son insultantes, y desmoralizan a sus miembros. El control político al que están sujetas las fuerzas de seguridad es una lacra para la democracia. Sobre todo el dominio nacionalista de la Ertxantxa, que siempre se muestra tibia a la hora de socorrer a quienes son agredidos por la “kale borroka”. Tampoco la fiscalía ni los tribunales de justicia se libran del control partidista que destruye la separación de poderes. Basta con seguir la instrucción del caso 11 M para descubrir hasta dónde se ha degradado el sistema, y hasta dónde llegan los tentáculos
El caso del asesino De Juana refleja buena parte de los problemas de nuestro sistema penal y jurídico. Nuestras leyes establecen un sistema de tarifa plana para los terroristas. Por unos años determinados de prisión se puede matar a un número ilimitado de personas, y no es necesario el arrepentimiento para disfrutar de los beneficios penitenciarios. El resultado final es aberrante, el castigo para los asesinos en serie es ridículo, y el coste por matar a una persona más es cero. Tanto es así que la prisión efectiva por cada asesinato resulta inferior a la condena del jardinero de Sant Joan. Las circunstancias partidistas han influido en la situación del etarra. Las peticiones de pena del fiscal han coincidido casualmente con los intereses de Zapatero. Las decisiones de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo han sido relatadas como una batalla entre dos sectores antagónicos que tratan de favorecer a los suyos. Y una cosa ha quedado clara, un asesino terrorista ha conseguido poner en evidencia nuestro estado de derecho con su chantaje. Seguro que también lo celebrará con champán.

Nasser Mouaffak

*Publicado en el diario EL MUNDO / Ibiza y Formentera

4 Responses to “LIBERALES EN LA COSTA / Crímenes y castigos”

  1. Libertas Says:

    El estado se arroga el “monopolio de la violencia legítima” pero resulta ineficaz en su tarea de defendernos del crimen y por otro lado dedica ingentes cantidades, materiales y personales, a reprimir crímenes sin víctima como el consumo de droga.
    Hay que actúar al margen del estado, inundándolo todo de mercados negros.

  2. Vegetius Says:

    Supongo que almacenar armas, productos explosivos, y demas objetos o sustancias consideradas por ley sujetas a un control especial careciendo de permiso legal para ello, tampoco os parecera punible.

    Que la ley no se cumpla en todos esos casos que citas no significa que no se tenga que cumplir nunca.
    Por supuesto preferiria que no se detuviera al que consume marihuana si con eso el resto del Estado funcionara a la perfecccion, pero hasta donde soy capaz de ver no existe relacion directa entre ambos supuestos.

  3. ddaa Says:

    Al hilo de lo que dice Vegetius, cualquiera que viera las fotos de los explosivos de la mina Conchita y que leyera sobre el descontrol que había en torno a ellos no podrá por menos que sorprenderse de la disparidad entre la desidia antiexplosivos y el celo antidroga. Lo cierto es que el actual Delegado del Gobierno en Asturias sigue en la misma línea y, en cuanto a la relación que no ve el anterior comentarista, está más clara que el agua: cada policía dedicado a perseguir a ciudadanos que no hacen daño a nadie más que a sí mismos o a otros que voluntariamente se autoinfligen ese daño (hablo de compradores y vendedores de drogas) es un policía menos para las cosas que realmente importan, es decir, los delitos que suponen daño a terceros: robos, terrorismo, violaciones o corrupción inmobiliaria.

    No tengo opinión sonre el derecho a portar armas y me fastidia sobremanera que se saque a colación en el debate sobre las drogas. Si alguien quiere llevar una pistolita, que monte el equivalente hispano a la NRA norteamericana, pero que nos deje en paz a los antiprohibicionistas.

    Por cierto, ¿soy el único que está hasta los cojones de que se saque a De Juana Chaos en todas partes, venga o no a cuento?

  4. juan Says:

    Los políticos, nos engañan. Las FOP, no se han enterado de nada.

    Hay mucha confusión y manipulación.

    La web: www.democracia76-04.com, relata puntualmente cómo, cuando y porqué ETA dejó de asesinar. Aporta hechos y datos policiales, judiciales, políticos, etc. Habla tambien de golpes de estado y otros asuntos de máxima trascendencia. Tiene blog.

    Es recomendable y esclarecedora.

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