No a la disciplina de partido
Reseña de prensa/ El País 05/03/07. Cartas al director.
Juan María Martínez Otero - Valencia
Parece que el reciente rechazo, por parte de dos diputadas populares, de la iniciativa legislativa a favor de la configuración heterosexual del matrimonio ha provocado molestias en el seno del PP. “Es inaceptable que dos diputadas de nuestro grupo parlamentario se desmarquen de este modo de nuestra disciplina de partido”, parece ser el sentir entre los populares.
No sólo no es inaceptable, sino que sería lo deseable. Que los grupos parlamentarios actúen de modo monolítico, sin fisuras, sin disidencias, no es lo natural. Porque tampoco lo es que todos los votantes de un partido opinen igual en todos los temas. Lo lógico es que dentro de un mismo sentir político haya diversas opiniones, sensibilidades, posturas. Y que esa diversidad se plasme en las votaciones. Lo contrario es gregarismo, ausencia de pluralismo y de diálogo. Vamos, la enfermedad de la democracia. Y esa enfermedad afecta, hoy por hoy, a todos los grupos parlamentarios.
¿Alguien se imagina un diputado socialista votando contra la negociación con ETA? Pero parece que es lo que hay. Disciplina de partido. ¡Qué lejos queda ese ideal de “tantas cabezas, tantas ideas”! ¡Qué cerca estamos de esa constatación de Julián Marías: “Donde todo el mundo piensa igual, casi nadie piensa demasiado”.
























Marzo 6th, 2007 at 10:31
Mientras no haya listas abiertas, SI a la disciplina de partido, y si alguno no esta deacuerdo con lo que dice el partido, que se plantee su continuidad, porque el voto de la gente, no ha sido para él, ha sido para el partido.
Marzo 6th, 2007 at 14:31
Creo que Lasalle se ausenta cuando votan el matrimonio gay. Podría ser más valiente.
Es el gran problema de nuestra democracia junto a la financiación de los partidos y la politización de las instituciones. En realidad es una sola cosa.
Marzo 6th, 2007 at 15:03
Si hay disciplina de partido es absurda la cantidad de diputados en el Congreso y en las distintas asambleas autonómicas. Con la disciplina de partido sería lógico un diputado (o representante del partido) por partido con representación parlamentaria, y que el valor de su voto fuese proporcional a los votos que recibió su partido en las elecciones.
Sería bastante más barato.
Marzo 6th, 2007 at 16:24
Completamente de acuerdo con Marzo. Si hay listas cerradas, sí a la disciplina de voto. El problema son las listas cerradas, no la disciplina de voto.
Marzo 6th, 2007 at 16:25
Perdón, he dicho Marzo y era rtwng, se me ha ido la pinza… tanto blog abierto
Marzo 6th, 2007 at 17:16
Primero, y de forma irrenunciable, listas abiertas. Luego, una vez que las haya, cuando el elegido sea ya responsable directamente ante el elector, entonces ya estará muy bien que tenga libertad de voto. Pero, mientras tanto, a mí esto de querer votar lo que te de la gana después de que te has aprovechado del dedazo del partido para estar en una lista me parece la leche.
Marzo 6th, 2007 at 21:17
La obligación del diputado incluso con listas cerradas es deberse al programa (contrato con el elector) y a su conciencia y NO al dictado del secretario-general, un tipejo que suele traicionar al electorado al no cumplir con el mandato electoral. No, jovencitos, no!!! Incluso en esta dictadura de las partitocracias existe un margen para dignificar(se) por parte del diputado: la libertad de voto. Estoy con el autor de artículo y con las juventudes liberales y NO con los reaccionarios opinantes. La juventud no puede traicionar el futuro!