Nosotros votamos

“ETA no puede condicionar la normalidad democrática”.

Entre las mimbres que sirvieron, hace ya cinco años, para crear Juventudes Liberales estaba “otra política”. Invitábamos a sostener otra perspectiva.

Creíamos, creemos que hay que cultivar la mirada; cultivar como un esfuerzo personal y político por romper anteojeras y derrumbar tabúes, como un trabajo constante por construir esperanza y vivir nuestro tiempo. “Hay mundos mejores, pero están en este” clamaba una de nuestras campañas de hace tiempo. Lo visteis aquí, en esta web: por otro Irán, por América y Europa, por una Cuba libre, por la igualdad ante la Ley, por la globalización de la democracia y los derechos humanos; por la Libertad.

De sus inicios, esta organización escogió el camino de la heterodoxia y la coherencia. Y eso no ha cambiado.

Tampoco ha cambiado el mundo. No ha cambiado la sociedad europea; una sociedad cerrada, que asume la diversidad a tragos cortos, muy poco a poco: que alaba al Estado y demoniza a los empresarios; que se llena la boca de democracia y dignidad y se abraza a la tiranía; que ve en la existencia del adversario político un obstáculo para el diálogo y no una oportunidad; que infecta todo, que enrabia la boca y los cerebros de todas las bancadas.

Ahora lo podemos ver. Dos Españas que, ya sí, ambas han de helarnos el corazón. La una que se lanza al odio del mestizo, del extraño; que nos grita desde el púlpito, que lo tienen claro, que lo quieren todo; el precio ya se verá más tarde. La otra, no es muy distinta, que pasa el cepillo al país y luego las sobras, “las regala”; que dice que siempre hace sol, sí, y paella y playa. Dos Españas que cada vez son más una, una España gris, una España que no es España.
Cuando en una sociedad democrática nos vemos avocados al conflicto, al poder por el poder, es que algo falla.

Nosotros somos liberales, liberistas y libertarios. Somos radicales. Y merece la pena. Merece la pena resistirse con uñas y dientes a que esto falle, merece la pena sumar con otros sin dejar de ser tu mismo. Merece la pena ser buenos compañeros de viaje pero malos compañeros de partido. Merece la pena que seamos cada uno de nosotros, nuestro motivo para creer.

Ahora lo podemos hacer. Porque en esta trinchera, desde esta mirada nunca estamos solos. Ahora lo podemos hacer. Tomarnos dos segundos este domingo y votar una versión mejor de España, del mundo y de nosotros mismos.

Optar por la tercera España, por Rosa y Albert, por lo que nos une, por coger aire.

2 Responses to “Nosotros votamos”

  1. Mpmx Says:

    Al final Rosa lo consiguió… :-D

  2. de Izquierda Liberal Says:

    Un gran triunfo.

Leave a Reply