Reseña de prensa / El Mundo de Ibiza y Formentera

¡VISCA EL BARÇA!

Por Nasser Mouaffak*

Los independentistas que gobiernan con Zapatero y Maragall tienen soluciones para casi todo. A partir del día de la liberación nacional todo marchará sobre ruedas. El aislamiento inicial que sufrirá Cataluña, la hostilidad de Francia, España y la Unión Europea se resolverán con la diplomacia y las buenas artes de Carod-Rovira en sus giras internacionales. La pérdida de los mercados europeos se arreglará con la anexión de las Islas Baleares, Valencia y un cacho de Aragón. La inmensa alegría de los ciudadanos y sus continuos brindis compensarán a los productores de cava del boicot madrileño. La dependencia energética se sobrellevará con fuentes alternativas y buen rollito. Para acabar con los conflictos entre hispanohablantes y catalanoparlantes, se declarará el catalán única lengua oficial, se expulsará a los funcionarios a medio normalizar y se enviará una horda de inspectores lingüísticos a todas las empresas privadas. No se librarán ni los comercios paquistaníes. Se sustituirán todos los obispos sospechosos de no simpatizar con la causa, como el de Ibiza. Y si Benedicto XVI persiste en los errores de su antecesor, desoye las exigencias de Bernat Joan y no dice nada acerca de los derechos nacionales de los “Paísos Catalans”, nuestro eurodiputado “actuará en consecuencia” Tal vez negará la primacía de Roma, la infalibilidad del Papa y se proclamará cabeza de la Iglesia Nacional de Cataluña. 

Todo está previsto y los problemas tienen una fácil solución. Todos menos uno. Hay un escollo insalvable que hace inviable e indeseable todo el proyecto secesionista : el Barça. ¿Qué será del F.C. Barcelona sin España? La feroz competencia de la liga española, la rivalidad visceral con el Madrid, la pasión y el dinero de los aficionados de todo el país hacen grande al equipo. Gracias a eso los colores del Barça son conocidos, admirados y temidos en todo el mundo. Desde las costas japonesas hasta las montañas de León, pasando por todas las floristerías israelíes. Por paradójico que parezca, los adversarios poderosos y fuertes más que perjudicar, ayudan. El Madrid y el Barça están unidos por lazos tan fuertes que en estos momentos de turbación nacionalista pueden mantenernos unidos. Aunque le moleste a Laporta, el barcelonismo es una prueba evidente del sinsentido de los proyectos separatistas.

La independencia supondría una muerte grotesca para este gran club. Tendría que disputar el “Campionat de Lliga” o la “Copa Macià” con el Sabadell o el Terrasa. ¿Alguien se imagina a las estrellas culés gritando “Martorell, cabrón, saluda al campeón”? Sería lo único que podrían cantar, porque después de participar en semejante liga, más vale no acercarse por Europa. Por eso me extraña ver banderas independentistas en el Camp Nou. Empiezo a pensar que son infiltrados del Espanyol.

Porque bien mirado, al Espanyol sí le interesa la independencia. Es un equipo digno, pero mediocre, que jamás ganará nada importante. Con una liga catalana propia y un Barça disminuido y apeado de su categoría mundial, podría ser campeón de una competición nacional. No es mucho, pero ya tendría algo que poner en su vitrina. Exactamente lo mismo que pretenden tantos políticos, sacerdotes, escritores y catedráticos de universidad. “

*Nasser Mouaffak es miembro-fundador de Juventudes Liberales y escribe una columna de prensa en El Mundo de Ibiza y Formentera bajo el título de “Liberales en la Costa”.

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