Reseña de prensa : EL MUNDO / Ibiza y Formentera

¡ VIVA OBIANG!
“El presidente de Guinea Ecuatorial ha repartido 50.000 euros entre los compatriotas que fueron a aplaudirle en su gira triunfal por España, como si fuera una Maria Antonia Munar pasada de rayos UVA. En seguida se han suscitado las crÃticas y el cachondeo. Hay mucho etnocentrista que se rÃe de los métodos primitivo del presidente, y de la desfachatez con la que reparte unas migajas del botÃn. Lo civilizado es convocar un concurso amañado y redactar unos pliegos de condiciones a medida, antes de soltar la viruta entre los aduladores. Pero los dictadores no se andan con sutilezas garantistas ni malgastan papel en el BOE. Obiang sabe que con un puñado de billetes puede tener a un grupo de súbditos guineanos dando palmas. Los españoles somos más demócratas y más honrados. Y por eso resultamos más caros. Por dos contratos petrolÃferos nuestro presidente aplaude a cualquier asesino tropical. Por tres le abrimos el Palacio Real, con un encuentro con Rajoy de regalo. Por cinco les servimos la cabeza de los opositores en una bandeja de plata, y le soltamos un discurso sobre la Alianza de Civilizaciones. Teodoro sabe muy bien como tratar a unos y otros. Se siente en su elemento repartiendo billetes y reservas de crudo para reforzar su posición. Y para los opositores utiliza los recursos dialécticos que denuncia AmnistÃa Internacional.
La principal tarea de nuestros gobernantes consiste en prometer o regalar dinero y favores entre quienes les vitorean con mayor entusiasmo. Los atropellos vienen aderezados con moralina, nunca faltan motivos elevados para otorgar privilegios a los grupos de presión poderosos. Todo el Estado del Bienestar es un cambalache gigantesco, en el que los más organizados e influyentes sacan tajada, en detrimento de los demás. Los mecanismos son mucho más sofisticados, no en vano tenemos un estado con siglos de antigüedad, y no un juguete recién comprado como los africanos. Aquà tenemos viviendo del pueblo a los curas y a los liberados sindicales, a la Fundación Francisco Franco y a las asociaciones de gays y lesbianas, a los cultivadores de lino, a los productores de cine patrio, a los clubs deportivos… Cada uno defiende a los suyos con la esperanza de que caiga dinero y privilegios.
Incluso las inversiones del gobierno central en las autonomÃas se guÃan por el mismo principio. Los ciudadanos de Baleares no han aplaudido lo suficiente al homólogo de Obiang en Madrid, y la lluvia de billetes se ha ido hacia otras regiones con votantes complacientes. Zapatero está esperando que saquen en hombros a Antich para venir con los 3.000 millones y un estatuto a la catalana. El reparto de la publicidad institucional entre los medios también pretende seguir la fórmula de don Teodoro. Ahà está el alcalde de Ibiza, repartiendo la publicidad entre los más complacientes, y dando palos a los disidentes, aunque con 50.000 euros apenas tenga para una campaña.
Antes de reÃrnos de Teodoro Obiang y sus trapicheos debemos mirarnos al espejo. La escena bufa del presidente regalando dinero ajeno es un reflejo fiel de nuestro sistema polÃtico. Por eso se lleva tan bien con nuestros dirigentes.”
NASSER MOUAFFAK























