Una voz liberal
“El veto a la fusión entre Autostrade y Abertis se basa en una norma obsoleta” según Emma Bonino
La cláusula que veta la entrada de una constructora en el accionariado estable de Autostrade está obsoleta. Así de rotunda se ha manifestado la ministra italiana de Comercio Internacional y de Política Europea Emma Bonino, en una entrevista concedida al diario italiano Il Sole 24 Ore. “Sólo nos podemos preguntar si en 2006, aquella normativa de 1997 -actualizada en 1999-, autorizada por Bruselas, tiene todavía sentido”, ha dicho Bonino.
La ministra pone así en entredicho uno de los principales argumentos utilizados por el ente público que tutela la concesión de las autopistas (ANAS) en Italia y por sus colegas, los ministros de Economía, Tommaso Padoa Schioppa, e Infraestructuras, Antonio di Pietro, para intentar frenar la fusión entre la española y la italiana.
En dicha entrevista, Bonino sostiene además que dicha normativa supone un freno a las inversiones extranjeras directas en Italia, que, por otra parte, son útiles y necesarias para las infraestructuras del país. La ministra basa su argumento en los cerca de 115 millones de euros que necesita el Gobierno italiano para hacer frente al plan de infraestructuras.
“Queremos hacer desaparecer cualquier señal que pueda hacer pensar que no queremos el capital extranjero, ya que para construir necesitamos inversiones directas”, dice Bonino.
Las compañías afectadas guardan silencio
Y mientras las reacciones se suceden, Abertis y Autostrade, las dos compañías implicadas en la operación, siguen manteniendo su mutismo. No obstante, fuentes cercanas al proceso aseguran que la fusión amistosa que impulsan ambas compañías está al margen de la titularidad de las concesiones. Estas fuentes dicen que desde Abertis y Autostrade se entiende que su unión no afecta a la concesionaria, que seguiría siendo ASPI (la empresa Autostrade per la Italia), sino a la estructura del holding que controla esta sociedad.
Portavoces de Abertis, sin embargo, han declinado hacer declaraciones sobre esta cuestión y se han limitado a señalar que desde la empresa española se sigue trabajando para desbloquear el veto del Gobierno italiano a la fusión.
No obstante, este matiz jurídico es clave ya que el ministro italiano de Infraestructuras, Antonio di Pietro, precisó en un comunicado que el veto del Gobierno sobre la proyectada fusión de Autostrade con Abertis no se refiere a la operación en sí, sino a la transferencia automática de la concesión de la gestión de autopistas.
Di Pietro indicó en un comunicado que el Ejecutivo italiano “no ha intervenido en absoluto en la fusión societaria en sí” entre ambas empresas y que la “autorización denegada” hace referencia “al paso automático de un bien público, como es la concesión, de un sujeto a otro sólo porque se ha producido una fusión”.
Reseña de prensa/El Confidencial























